La delegación de la Mujer por R.C. Ciarra
Siete columnistas para siete días de la semana es nuestro propósito. Por ello hoy presentamos a nuestro articulista de los martes, R.C.Ciarra; La presentación corre a mi cargo y es por esto que hoy he decidido llamar a este opiblog “Como diría Wiston Churchil: el que no llora no mama”, que es precisamente lo que me dijo un día Ciarra. Cuando yo le contesté – “Yo creo que eso no lo dijo Churchil…” - Él me contestó – “Y tú que sabes, ¿estabas allí?” – Bienvenido a nuestra ciudad, estamos seguros de con ese humor tan característico tuyo harás las delicias de muchos que quizás puedan reconocerte detrás de ese pseudónimo que has elegido.
Paula Puerta.

R.C. Ciarra
DELEGACIÓN DE LA MUJER.
Por R.C. Ciarra
No me gusta. Por mucho que lo leo (y mira que llevo años leyéndolo), no me termina de convencer. “Delegación de la Mujer”… ¿por qué?
Por esa regla de tres, al Instituto Nacional de Empleo debería llamarse “Oficina de Atención al Desempleado”, ¿no? O, no sé… al Ministerio de Economía y Hacienda, “Ministerio de Impuestos, directos e indirectos, y ay de ti como te pille defraudando”.
Pero, a lo que iba, en nuestro municipio desde hace muchos años veo rótulos, folletos, edificios,… con esa denominación “Delegación de la Mujer”. Creo que ya pasó el tiempo de las políticas de concienciación, de la discriminación positiva (¡vaya palabro!) y demás parafernalia.
Propongo, junto con mi muy mejor amiga Paula Puerta, que ese departamento municipal pase a llamarse “Delegación para la Igualdad”… ya sé que a más de uno le dará igual (“A mí igual me da lo de la igualdad…”, dirá algún troglodita mientras lee el Interviú) pero a mí, personalmente, me parece mucho menos peyorativo y mucho más realista.
El verdadero sentido de que se gasten dineros de la cosa pública no es que se cree un departamento para defender a un colectivo, sino que debe dedicarse a concienciar a toda la ciudadanía sobre los derechos que tenemos como seres humanos y realizar acciones reales y eficaces para promover una igualdad efectiva entre mujeres y hombres, que para eso tenemos una Ley Orgánica con ese título, y no seguir diciendo que la mujer necesita políticas subsidiarias.
Lo que se necesita, únicamente, es que todas y todos seamos iguales, como dice la Constitución.

