Plumas de medio pelo, políticos aún peores

Paula Puerta
En el mundo de la política, como en muchos otros, existen tres verdades: la de uno, la del otro y la verdad. Siempre he pensado que instalarse en el sistema político y culpar al que precede no es la mejor de las opciones para el ejercicio de esta santa ciencia de la que estamos tan enamorados los que nos dedicamos a este mundo desde un lado o desde el otro.
Y digo que no me parece la mejor de las opciones porque cuando uno se instala en ese sistema o tiene los cabos bien atados o se arriesga a quedar con el trasero al aire, como en días pasado le sucedía al concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Estepona, Manuel Aguilar, quien se sacó de la manga una rueda de prensa para vanagloriarse del hallazgo de un desfase de 20 millones de euros, como si eso fuera una novedad, olvidando o tal vez omitiendo que en dicho desfase tuvo bastante que ver alguien que ahora se sienta muy cerca del máximo responsable en esta materia. Suerte la suya, Manuel, que los medios han de apoyarse en corresponsales que no conocen esos detalles, porque de lo contrario no habría sido solo yo la que habría puesto de manifiesto que la rueda de prensa era para colgarse una inmerecida medalla o tal vez para intentar provocar una cortina de humo y desviar la atención de otros temas que interesan, y mucho, como es el de las externalizaciones.
Al menos yo agradecería bastante que cumpliera las expectativas que en mi caso puse en usted y se aleje ya de una vez de lo pasado, aunque para eso quizás tenga que empezar a desoír a quien le aconseja ese tipo de maniobras; lo pasado es exactamente eso, porque cuando uno asume un Gobierno, asume por ende las obligaciones y deberes, así como las herencias, de la misma manera que usted asegura que harán las empresas que en breves semanas pujarán por los servicios que se externalizarán y que sirve a los socialistas, de cuya dureza de cara no quiero ni hablar después de oírles criticar lo que ellos mismos quisieron impulsar en tiempos de Antonio Sánchez, pero que, como en muchos otros casos, no fueron capaces de sacar adelante.
Creo que este Gobierno tiene argumentos más que suficientes para haber política de la buena, que ha de basarse exclusivamente en la verdad, que como usted bien dice, lleva siempre por el mejor de los caminos. Que el Ayuntamiento no puede soportar esta plantilla, estamos de acuerdo. Que García Urbano prometió que no habría despidos, se está cumpliendo. Que es necesario mejorar determinados servicios y que para que esta premisa se cumpla, esto ha de pasar necesariamente por una externalización que en ningún caso es una privatización, también tiene mi máximo acuerdo.
Pero no esperen que apruebe que un concejal de su talla se siente a dar una rueda de prensa sin conocer los temas de la misma manera que algunos -ya sea porque en mi caso me los he tenido que envainar por la profesión que ejerzo- porque ostenta una de las más importantes delegaciones de este Ayuntamiento, presuponiéndose en su caso que ha de estar a la altura; una altura desde la que no debe olvidar que en aquellos tiempos en los que el Gobierno liderado por Valadez se hacían cosas como las de “falsear” según usted cuentas, en la Corporación había un grupo político, llamado PP, encabezado por Ignacio Mena, que por cierto en aquel entonces cobraban de las arcas municipales, con una obligación clara de fiscalizar.
Y se lo digo porque cuando acusa a aquellos que estaban en el Gobierno, sin pretenderlo está dejando en evidencia también a los de su partido que no llevaron esas graves cuestiones –no olvidemos que acusa al Gobierno de Valadez de falsear nada más y nada menos que 20 millones de euros- ante las autoridades competentes, porque como usted mismo reconoce las diligencias del Tribunal de Cuentas son consecuencia de la denuncia interpuesta por el ex edil no adscrito Francisco Montesinos, a la que si no recuerdo mal no se adhirieron los de su partido de aquel entonces.
Argumentos creo, más que suficientes, para volverle a aconsejar pasar página del pasado, porque de ese pasado también forman parte miembros de su equipo. Mejor hubiera sido afirmar que el Gobierno de Urbano ha remendado el error, para aprobar la liquidación del 2009, ajustarse a legalidad, para aprobar la también más que necesaria liquidación del 2010. De haber seguido mi consejo, yo hoy no estaría escribiendo una crítica contra usted, a quien huelga decir que admiro y aprecio.

