Mueran las caenas por R.C. Ciarra

R.C. Ciarra
Como bien saben todos los lectores de la-página-de-información-de-mi-muy-mejor-amiga-Paula-Puerta, los absolutistas, seguidores de Fernando VII frente a los liberales abanderados por (aquéllos que se reunieron en la Isla de León, bajo el fuego de la la artillería gabacha para dotar a nuestro país de su primera Constitución, llamada por el pueblo llano La Pepa, aunque algunos hablan de la de que el primer texto constitucional español es la Carta de Bayona dada por Pepe Botella) gritaban eso de “Vivan las caenas”… sin embargo, por culpa de esas caenas, he pasado la peor semana de mi vida
En sólo siete días me han caído tres maldiciones: no volveré a tener sexo satisfactorio en mi vida, mi pareja perderá su trabajo y no me tocará la lotería en lustros. Y diréis… ¿a qué se debe esa racha de mala suerte?
Principiemos por matizar tan nefastos augurios: tengo que reconocer que si lo que he tenido hasta ahora ha sido “sexo satisfactorio”, pues que tampoco he perdido gran cosa, a no ser que sea otra cosa que yo no he experimentado y, realmente, me he perdido algo que nunca he tenido, así que perder algo que no se ha tenido no es mucho perder, digo yo; es como mi pareja que, en todo caso, no podrá perder lo que no tiene ya que, como mucho, puede perder su sitio en la cola del INEM de cada mañana ya que comparte “ocupación” con cinco millones de compatriotas; y en cuanto a la lotería… me pasa como al chiste del gitano que iba cada día a pedirle al Cristo que le tocara la lotería hasta que, tras seis meses de rogativas, el Cristo descuelga un brazo y le grita: “Yo haré que te toque.. ¡¡¡pero por lo menos compra!!!”. Efectivamente, ávezado lector/a… no me puede tocar porque no compro.
Hechos los oportunos matices, como habréis adivinado, es que he roto tres “caenas” de las de internet.. sí, esas que te llegan con los correos electrónicos de miles y miles de absolutos/as desconocidos/as en la barra de direcciones (no saben/no contestan para qué sirve eso del CCO) y que tienden a abarrotarme la bandeja de entrada del correo electrónico basura con tamañas sandeces. Quiero recordar que hace muuuuuuchos años, en el buzón, de buenas a primeras encontrabas un sobre con un sello y que contenía una carta anónima que te auguraba felicidad sin colmo si las copiabas 1.500 veces y las echabas a correo (folio, papel de calca, sellos lamidos por detrás,…) o las más terribles plagas si no hacías ese número de copias. De lo dicho se infiere que sólo ha cambiado el medio de hacer llegar la cadena y el modo de reenviarla pero demuestra que, salvo pequeños matices, seguimos igual de idiotas que hace treinta años.
Así que, seguid mi consejo y romped todas las cadenas que podáis… y no sólo las de internet, también las otras que son las que realmente atan al ser humano.
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Hola. Me he reido mucho con este artículo…y de nuestra desgracia humana…La verdad es que tienes bastante razón, seguimos haciendo las mismas tonterías que desde hace años, seguimos creyendo en los juegos de azar, en los horóscopos (aunque hayan descubierto ahora dos planetas nuevos), en el “príncipe azul”, en “la media naranja”, etc.
Me quedo con una frase: “Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez…”
Esperemos que podamos parirnos más listos la siguiente vez!!