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Historia de Estepona

Prehistoria

Al igual que en toda la ribera del Mediterráneo, el transcurrir del tiempo ha ido dejando en Estepona los vestigios del paso por sus tierras de hombres prehistóricos, fenicios, cartagineses, romanos, visigodos, bizantinos, musulmanes y cristianos. Estos vestigios no son sólo mudos testigos de los acontecimientos históricos, nos hablan de periodos de paz y de guerra, de conquistadores y expulsados, de comerciantes e indígenas, pero sobre todo, de la vida diaria de personas que labraron las tierras de Estepona, explotaron sus minas, pescaron en sus aguas y se enterraron en sus cementerios.

Como veremos a continuación, en la historia de Estepona se entrecruzan culturas, razas, religiones y lenguas en un proceso complejo, lleno de matices, pero que, en suma, configuran un legado histórico interesantísimo y un patrimonio histórico muy rico y variado.

Paleolítico

Los primeros indicios acerca de la presencia humana en Estepona se remontan al periodo denominado Paleolítico (hace unos 60.000 años). Varias herramientas de piedra toscamente talladas pertenecientes a esas fechas y encontradas en diversas zonas de Estepona nos indican el paso por nuestras tierras del Hombre de Neanderthal, posiblemente en el curso de expediciones de caza y recolección, dado el carácter nómada de estas poblaciones.

Neolítico

Hace unos 7.000 años, y ligados ya a una nueva especie, el Homo Sapiens Sapiens, asistimos a una serie de cambios que marcan el tránsito al periodo denominado Neolítico, que supone sobre todo la diversificación de actividades económicas, añadiendo a las tradicionales actividades predatorias (caza y recolección) la ganadería, centrada en la cría de ovejas y cabras, y, en menor medida, la agricultura, basada en los cereales. En los asentamientos localizados en Estepona se han encontrado diversos objetos pertenecientes a la época neolítica, como restos de cerámicas, útiles de piedra tallada y hachas de piedra pulida.

Edades del Cobre y Bronce

A las primeras fases de la Edad del Cobre, hace unos 5.000 años, corresponde el yacimiento de la Alberica, en la zona oeste del municipio. En este yacimiento, posiblemente relacionado con la explotación de los recursos costeros, se han localizado centenares de estructuras de las que proceden vasijas completas, adornos personales, hachas, puntas de flecha, y varios ídolos en piedra y cerámica. Entre estos ídolos destaca la denominada “Venus de Estepona”, una figurilla femenina en un excepcional estado de conservación.

En la misma zona del municipio se produjo el excepcional descubrimiento de los dólmenes de Corominas, cinco tumbas colectivas de la Edad del Cobre conservadas intactas en las que junto a los enterramientos se habían depositado multitud de objetos tales como vasijas, armas, collares, etc. En la actualidad, tanto los dólmenes como los objetos que contenían pueden visitarse en un museo monográfico.

Durante la Edad del Bronce, hace unos 4.000 años, se desarrolla un importante asentamiento en los Castillejos, cuya población basaba su economía en la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento de los recursos marítimos. En este yacimiento se han encontrado restos arqueológicos de la vida cotidiana de estas gentes, destacando los vasos del estilo denominado ‘Campaniforme’, que se caracterizan por su decoración con motivos geométricos. Además de estas cerámicas se han encontrado fragmentos de grandes vasijas para el almacenamiento de cereal, molinos manuales, hachas de piedra pulimentada y útiles de sílex. Junto a los dólmenes de Corominas fueron descubiertos varios enterramientos pertenecientes a esta etapa, en los cuales se han localizado vasijas de cerámica, algunas de ellas con decoración campaniforme, armas de piedra y metal, adornos personales, etc.

Fenicios, cartagineses y romanos.

Fenicios y Cartagineses

Entre los siglos IX y VIII a. C., hace unos 2.700 años, los fenicios arriban a nuestras costas, fundando asentamientos desde los que explotan los recursos naturales y mantienen contactos comerciales con las poblaciones autóctonas. Finalmente, como culminación del proceso, fenicios e indígenas acaban fundiéndose, viviendo momentos de prosperidad basados sobre todo en la producción de salazones de pescado, que se exportan a todo el Mediterráneo.

Entre los numerosos restos de época fenicia encontrados en Estepona, procedentes sobre todo del asentamiento del Torreón, en el río Guadalmansa, destacan las ánforas destinadas al transporte de variados productos, platos, urnas, estatuillas de barro e incluso algunas joyas.

Estepona en época romana

A finales del siglo III a. C., hace 2.200 años, y en el transcurso de las guerras entre los cartagineses y los romanos, estos últimos conquistan la Península Ibérica. Nuestra zona asimila rápidamente los cambios sociales y económicos consiguientes, reforzando la explotación de los variados recursos disponibles y, sobre todo, la producción de salazones de pescado de las cuales el más famoso es el garum; en las costas esteponeras existen restos de numerosas factorías de época romana que se dedicaban a la producción de garum, que después se exportaba a todo el Imperio Romano.

El asentamiento esteponero más importante de época romana está situado en la zona de la torre del río Guadalmansa, donde se encuentran los restos de unas termas que podrían pertenecer a una ciudad romana denominada Salduba. Las diversas excavaciones que se han desarrollado en este asentamiento han puesto al descubierto numerosas cerámicas, monedas, habitaciones con pavimentos de mosaicos, restos de columnas y estatuas de mármol, etc. A partir del siglo V d. C., hace unos 1.500 años, la caída del Imperio Romano conlleva la desaparición de numerosos asentamientos, entre los que se encuentra el del río Guadalmansa. A partir de esos momentos, la población se concentra en asentamientos, en los cuales tienen un papel principal las zonas destinadas al culto cristiano, con sus cementerios correspondientes. Uno de estos cementerios ha sido excavado en Estepona, en la zona de Arroyo Vaquero, donde se encontraron un centenar de tumbas: algunas contenían individuos que habían sido enterrados con diversos objetos rituales, como jarritos de cerámica.

Estepona musulmana.

La conquista

A principios del siglo VIII, hace unos 1.300 años, se produce la conquista de la Península Ibérica por parte de los musulmanes. En Estepona, el asentamiento más importante perteneciente a esos momentos es el Nicio, donde existen las ruinas de un castillo en las cuales han aparecido restos de los siglos IX, X y XI d. C.A mediados del siglo X, hace poco más de 1.000 años, se construye un castillo, del cual aún subsisten algunos restos, en la zona del actual Ayuntamiento. Esta fortaleza fue denominada Estebbuna, nombre del cual deriva la actual Estepona.

Durante la época musulmana, y en el contexto de las continuas luchas entre los distintos reinos musulmanes, Estebbuna pasa alternativamente a manos de los reyes taifas algecireños (siglo XI), de los almorávides y almohades (siglos XII y XIII), meriníes (siglos XIII y XIV) y, finalmente, nazaríes (siglos XIV y XV). Durante todo este tiempo, la ciudad es un importante puerto estratégico en el contexto del Estrecho de Gibraltar, con un territorio muy rico en el que se enclavaban numerosas explotaciones agropecuarias, minas, etc.

Modernidad.

Reconquista y repoblación

En 1456, las huestes del rey castellano Enrique IV conquistan Estepona. A pesar de los esfuerzos castellanos para conseguir su repoblación, los peligros de la frontera con el reino nazarí obligaron, a los pocos años de su conquista, a tomar la determinación de abandonarla y destruirla, a fin de que no pudiese ser retomada por los musulmanes. Una vez conquistada Granada en 1492, la posición estratégica de Estepona lleva a los Reyes Católicos a tomar la decisión de reconstruir el antiguo castillo musulmán y reforzar su flanco sur, añadiéndole una fortaleza independiente, denominada Castillo de San Luis, en el que se aplicaron las más modernas innovaciones tecnológicas derivadas del uso de la artillería. A la vez, se construyeron diversas torres almenaras que se repartían por la costa esteponera, destinadas a la vigilancia del territorio. A partir de 1502, al abrigo del Castillo, treinta familias, procedentes de diversos puntos, pueblan de nuevo Estepona. La Estepona actual es descendiente directa de este castillo reedificado por los Reyes Católicos, desarrollándose primero al abrigo de sus murallas y, posteriormente, cuando éstas ya no fueron necesarias, aprovechando sus piedras para construir nuevas casas. También los esteponeros actuales son descendientes de aquellos primeros 30 vecinos, a los que se han sumado, en un enriquecedor aporte, todos los que han llegado atraídos por la hospitalidad de sus tierras y sus gentes.


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